
¿Se puede medir la emoción de conducir? En Polestar, junto al SDG Impact Lab de la Universidad de Oxford, nos hemos propuesto descubrirlo.
El rendimiento de un vehículo suele expresarse en cifras: potencia, aceleración o tiempos por vuelta. Son datos importantes, pero no lo cuentan todo. Hay algo que siempre ha escapado a las métricas: la emoción que se siente al conducir. Ese es, precisamente, uno de los aspectos del rendimiento que nunca se ha medido científicamente. Y este verano queremos intentar cambiarlo.


















