Evaluaciones del Ciclo de Vida
El LCA (Evaluación de Ciclo de Vida) estima la huella de carbono de cada modelo de Polestar a lo largo de toda su vida útil y se recalcula para cada nuevo año de modelo.
El LCA (Evaluación de Ciclo de Vida) estima la huella de carbono de cada modelo de Polestar a lo largo de toda su vida útil y se recalcula para cada nuevo año de modelo.
Queremos responsabilizarnos, pero también porque nuestros clientes merecen saber el impacto del vehículo que compran. Fuimos la primera empresa automovilística en comprometernos a publicar evaluaciones completas del ciclo de vida de todos nuestros coches y a seguir desafiando a la industria a mejorar. Abogamos por una forma armonizada de medir y comunicar la huella de CO₂e de los productos, para permitir a los clientes comparar de manera transparente.
Queremos responsabilizarnos, pero también porque nuestros clientes merecen saber el impacto del vehículo que compran. Fuimos la primera empresa automovilística en comprometernos a publicar evaluaciones completas del ciclo de vida de todos nuestros coches y a seguir desafiando a la industria a mejorar. Abogamos por una forma armonizada de medir y comunicar la huella de CO₂e de los productos, para permitir a los clientes comparar de manera transparente.
Cradle-to-gate se refiere al impacto ambiental de la vida de un coche desde la extracción de materias primas hasta llegar al cliente. Cada paso del proceso de producción se evalúa continuamente para medir y minimizar la huella de carbono.
Cradle-to-grave va más allá de la evaluación cradle-to-gate e incluye la carga, el mantenimiento y el reciclaje final. La Evaluación del Ciclo de Vida (LCA) de Polestar cuantifica el impacto climático de cada una de estas fases en una sola evaluación.






